CARLOS VEGA: El padre de la musicología

Nota extraída de www.infocanuelas.com/Carlos-Vega

ver "Réquiem para el maestro Carlos Vega" por Atahualpa Yupanqui

El creador de la musicología, Carlos Vega, nació en Cañuelas, provincia de Buenos Aires, el 14 de abril de 1898 y falleció en la ciudad de Buenos Aires el 10 de febrero de 1966, tres meses después de su incorporación a la Academia Nacional de Bellas Artes.

A lo largo de 33 años realizó decenas de viajes por el sur del continente para estudiar y registrar las danzas, los instrumentos, la música y las canciones transmitidas oralmente de generación en generación.

Más de 10 mil fotografías y fragmentos fonográficos obtenidos en estas expediciones se atesoran en el Instituto Nacional de Musicología (INM) que lleva su nombre, uno de los archivos de música étnica más importantes del mundo.

Pero Vega no se destacó sólo como compilador; fue un lúcido y entusiasta investigador que elevó la musicología al rango de ciencia.

"La musicología es la ciencia de la música; la ciencia que estudia la música y lo que se relaciona con ella; desde todos los ángulos, en todos los pueblos y en todos los tiempos. Suelo decir que la musicología estudia la música como creación del hombre, como producto de su inventiva; como ´hecho de cultura´", sostuvo en su discurso pronunciado el 21 de octubre de 1965, en oportunidad de su ingreso a la Academia de Bellas Artes.

Tras pacientes años de labor elaboró la tesis de que nuestro folklore reconocía como base casi exclusiva la música europea. Consideraba que el folklore era una "supervivencia" de tiempos anteriores y pretendía demostrar que todos los bienes culturales pasan de una clase a otra y que se vuelven folklore cuando el pueblo los recrea.

Una tempestad de reproches se levantaron en su contra e incluso en algunas provincias el asunto fue llevado a las Cámaras, acusándolo de haber dejado a la Argentina sin su patrimonio nacional.

INFANCIA Y JUVENTUD
Vega era hijo de Antonio y Josefa Sánchez, una andaluza de quien heredó el amor por las canciones populares.

Cursó en Cañuelas sus estudios primarios y desde muy chico se entregó a la lectura de los poetas románticos. A los 12 años empuñó por primera vez una guitarra. Se recibió en una escuela de comercio de Capital Federal y a los 16 años inició estudios de violín, solfeo y teoría bajo la dirección del profesor italiano Antonio Torraca.

La revista cañuelense Blanco y Colorado registra un dato poco conocido: en 1916, con 18 años, fue arquero del Cañuelas Fútbol Club, en el segundo equipo que tuvo la institución en su etapa amateur.

Su espíritu bohemio y su temprana vocación artística lo fueron alejando de su pueblo, un lugar pequeño y conservador donde lo llamaban "El loco Vega" por su costumbre de pararse sobre los bancos de la plaza para recitar poemas de amor.

En su obra poética hay frecuentes alusiones a la nostalgia que sentía por Cañuelas pero también al desagrado que le producía la incomprensión y la chatura intelectual de su lugar natal, al que llamaba "pueblecito provinciano".

De las personas que lo formaron en Cañuelas tuvieron especial relevancia su madre y al maestro de escuela Bernardo Espondaburu, también blanco de burlas cuando se alejó del pueblo para continuar con su carrera de magisterio. "Siempre admiré en él al hombre fuerte y resuelto que supo vencer la apatía del medio que lo circundaba y lanzarse con éxito a la conquista del porvenir, nada más que estudiando, para ganar las posiciones a fuerza de mérito", dijo en una entrevista concedida al diario La Razón.

En 1920 Vega dejó su casa y emprendió un viaje iniciático por distintas provincias argentinas. En ese ámbito errante se desarrolló como escritor, publicando artículos en dos periódicos de Concordia (Entre Ríos): "Heraldo" (bajo el seudónimo de Cardenio) e "Irigoyen", también (con el seudónimo de Rey Negro).

Publicó dos libros de poesía: "Hombre" (1926) y "Campo" (1927), este último duramente criticado por Jorge Luis Borges en su columna de la revista Síntesis. En 1932 cerró su ciclo literario con la publicación de "Agua", un libro de cuentos breves.

En 1926 se estableció definitivamente en Buenos Aires y comenzó a estudiar con el maestro de guitarra español Domingo Prat.

En 1927 fundó en Cañuelas la Biblioteca Popular Domingo Faustino Sarmiento, de la que fue primer director.

Ese mismo año ingresó como adscripto ad honorem en el Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" en la sección de arqueología. Allí trabajó con José Imbelloni, quien lo incentivó en el estudio de la etnomusicología.

"En 1929 inició su segundo camino de investigación a través de dos vías: el contacto con Ricardo Rojas, director  del Instituto de Literatura Argentina de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, quien le facilitó el Códice colonial de fray Gregorio de Zuola para su estudio, y la correspondencia que estableció con el medievalista español Julián Ribera, acercándose así al mundo de los trovadores.", detallan Carmen García Muñoz e Irma Ruiz en el Diccionario de la Música Española e Iberoamericana.

LA MUSICOLOGIA
En junio de 1930 preparó su proyecto para la recolección de la música tradicional argentina. Al año siguiente creó el Gabinete de Musicología Indígena del museo de Ciencias Naturales, convertido más tarde en el Instituto Nacional de Musicología, del que fue director hasta su muerte.

A partir de ese momento y al decir del propio Vega, su vida se dividió en dos sectores bien definidos: las mañanas en el INM coordinando los viajes de recolección y haciendo análisis sobre música de tradicional oral, y las tardes en su estudio, enfrascado en los códices medievales, dando forma a su teoría de transcripción y escribiendo en notación moderna cientos de melodías", agregan Ruiz y García Muñoz.

En 1931 publicó su primer trabajo, "La música de un códice colonial del siglo XVII", impreso por la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, al que seguirían más 20 ensayos.

Desde su primer viaje a Jujuy, en 1931, hasta el último al Chaco, en 1964, realizó 32 campañas que abarcaron 17 provincias argentinas y zonas de Bolivia, Chile, Paraguay y Perú.

Solía quedarse un mes en cada aldea o población indígena. De este modo lograba ganarse la confianza de los lugareños para grabar sus canciones y piezas musicales en un entorno familiar.

Al principio lo hacían directamente sobre discos de cartón parafinado y más tarde sobre celuloide. Su equipaje incluía una rudimentaria cortadora de discos y un pesado grupo electrógeno.

En el INM trabajó junto a eminentes musicólogos como Isabel Aretz, Sylvia Eisenstein, Lauro Ayesterán, Luis  Felipe Ramón y Rivera, Juan Pedro Franze, Mario García Acevedo y  Jorge Novati.

Dictó conferencias en México, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, España e Italia en virtud de que dominaba varios idiomas: alemán, francés, inglés y portugués.

En 1963 fue convocado por la Facultad de Artes y Ciencias Musicales de la Universidad Católica Argentina, como profesor titular de las cátedras de "Folklore Musical  Argentino", "Paleografía Trovadoresca" e "Introducción a la Musicología".

El 12 de enero de 1966, días antes de su muerte, Vega le dirigió una carta al rector de la UCA comunicándole su deseo de donar sus libros, cartas, folletos, documentos, música escrita, manuscritos, discos, etc., "para la instalación y funcionamiento de un Instituto de Musicología en la Facultad de Artes y Ciencias Musicales". 

Dicho Instituto fue inaugurado el 14 de abril de 1966, bajo la dirección de la Dra. Amalia Suárez Urtubey.

En México 564 de la ciudad de Buenos Aires (Ex Biblioteca Nacional) funciona el Instituto Nacional de Musicología (INM) que desde 1973 lleva el nombre de Carlos Vega. Esta institución pública conserva los registros fonográficos, notas y fotografías recolectadas por Vega en sus viajes al interior.

UN HOMBRE GENIAL
Más allá de su aporte en el terreno de la musicología, Vega fue un hombre de una vasta cultura, poeta, escritor, pianista, violinista y compositor.

Estuvo casado con la bella compositora y concertista Sylvia Eisenstein, nacida en Buenos Aires el 5 de enero de 1917, autora de la música del ballet "Supay", estrenado en el Teatro Colón el 18 de noviembre de 1953.

Vega y Eisenstein se conocieron trabajando juntos en el INM entre 1940 y 1958. Realizaron varios relevamientos de campo en las provincias y compusieron juntos obras musicales para teatro.

Luego de la separación Eisenstein se radicó definitivamente en Venezuela. Al año siguiente adoptó la nacionalidad venezolana y ya nunca regresó a la Argentina.

En su país de adopción continuó con su trayectoria como concertista, docente, investigadora y directora del Coro de Cámara de la Universidad Central (1968-1974) como así también de la agrupación coral Madrigalistas de Aragua. Falleció en Caracas el 13 de agosto de 1986. Un prestigioso concurso nacional de piano que se realiza en Venezuela lleva su nombre.

Carlos Vega murió en su departamento de Buenos Aires, a media cuadra del obelisco, el 10 de febrero de 1966, víctima de un cáncer de piel. Lo acompañaban unos pocos amigos, su hermana y su sobrina, Graciela Horne.

"Cuidó su salud hasta donde puede cuidarla un hombre que tiene mucho que hacer, mucho que dejar, mucho que decir a la cultura argentina (...) Nos ha dejado una arroba de documentos. Auténticamente, cabalmente, documentos. Formas. Ritmos. Melodías. Estribillos. Hallazgos originales. Modalidades que diferencian la comarcanidad en la música anónima. Todo lo que se pueda discutir, o pretender agregar, o cambiar, han de ser meras interpretaciones, juegos literarios, gustos estéticos, ensayos para ´alguna proyección´, como se estila decir en estos días, para darle importancia a una deformación de lo tradicional, que consagre como talentosos a encontradores de ´un nuevo folklore´. Ahora que ya no lo veremos aparecer de tarde en tarde, cordial y sereno, como un maduro joven cargado de consciencia, quiero agradecerle, como argentino, su obra, su desvelo, su claridad, su ejemplo" fueron algunas de las palabras tributadas por Atahualpa Yupanqui en 1966.

Obtuvo varias distinciones y reconocimientos en su vida. En 1957, gracias a la UNESCO, pudo exponer en Europa su nuevo método para la lectura de los manuscritos musicales de los siglos XII y XIII. Recibió el 1º Premio Nacional de Historia y Folklore (1946-48), otorgado por la Comisión Nacional de Cultura. Fue nombrado académico de número de la Academia Nacional de Bellas Artes; y también fue miembro correspondiente de las sociedades folklóricas de México, Perú, Uruguay, Bolivia y Estados Unidos.

En Cañuelas hay una plazoleta que lleva su nombre y en la calle Rivadavia al 50 hay una placa que recuerda el solar donde vivió en su infancia; en los jardines de la Municipalidad se erige un busto en su memoria, obra de Tita Bastiano; en el Museo y Archivo Histórico "Lucio García Ledesma" se conserva su escritorio, su máquina de escribir y algunos elementos personales.

Desde el año 2001 se desarrolla en Cañuelas el Encuentro de la Tradición Bonaerense "Carlos Vega".

Germán Hergenrether
25 de febrero de 2008

FUENTES
> Instituto Nacional de Musicología "Carlos Vega".
> Musicóloga Graciela Rastelli (INM).
> Artículo de Carmen García Muñoz e Irma Ruiz en el Diccionario de la Música Española e Iberoamericana.
> Biblioteca Domingo Faustino Sarmiento de Cañuelas.
> Graciela Horne, sobrina de Carlos Vega.
> Entrevista realizada por Augusto González Castro en la revista El Hogar (1948).
> Semanario El Ciudadano Cañuelense.
> Entrevista a Vega en el diario La Razón.
> Revista "Blanco y Colorado" del Cañuelas Fútbol Club.
> Sara Peralta, ex alumna de Sylvia Eisenstein de Vega, residente en Venezuela.
> Jorge Luis Borges, Textos recobrados (1919-1929), Emecé, 1997.
> Artículo de Atahualpa Yupanqui en la revista "Folklore Argentino" (1966).

 

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